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Una apuesta a la revitalización de la "calle Corrientes"
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires tiene en sus manos el Programa de Desarrollo Urbano Avenida Corrientes, tendiente a revitalizar su espacio público en el sector Puerto Madero-Pueyrredón y su zona de influencia.
En su longitud integral el plan posee tres áreas para dada localización: la cabecera Este en Puerto Madero, el área central en el Abasto y el desarrollo del proyecto Warnes hacia el Oeste.

La propuesta es el resultado de un concurso de propuestas y antecedentes promovido por la Secretaría y realizado por la FADU-UBA, donde se integró un equipo bajo la dirección del arquitecto Miguel Angel Roca. El proyecto, que está en etapa final de evaluación, ha permitido incluir el primer tramo del presupuesto para el inicio de las obras durante 1998.

El equipo de diseño tuvo activa participación en cuatro etapas de trabajo: relevamiento, diagnóstico, estrategia de intervención y anteproyecto.
Las dos primeras etapas permitieron la clasificación de dos grandes segmentos de identidad reconocida: uno de finanzas y turismo hacia el Este del Obelisco y otro de cultura y espectáculos hacia el Oeste. Se caracterizaron también tres nudos principales de articulación: las avenidas Leandro N. Alem, 9 de Julio y Callao, a los que se añaden Florida y Uruguay.

Al enumerar los conflictos el trabajo señala:
- Tránsito peatonal: estrangulado por equipamiento invasor, obstáculos en la vía pública, roturas y reparaciones inconexas y desprolijas.
- Tránsito vehicular: congestionado, inconducta en los transportes públicos y privados, contaminación sonora y atmosférica, ventilación inadecuada del sistema de subterráneos.
- Fachadas: con marcada discontinuidad edilicia, obstrucción por cartelería y marquesinas, bajo mantenimiento del patrimonio y de los edificios en general, contaminación visual.
- Mobiliario urbano: provoca obstrucción, bajo mantenimiento e imagen urbana inconexa y dispar.
- Espacios verdes: salvo las plazoletas del Correo Central y la del banco de Tokio, no hay plazas sobre Corrientes.

El arquitecto Miguel Angel Roca destaca en el sistema de objetivos de la introducción general del trabajo que "el objetivo es crear un ámbito propio de la avenida Corrientes, en un segmento significativo determinado (...) no queremos un ámbito propositivo, sólo lugares posibilitantes".

El equipo de diseño destaca algunos puntos de la propuesta:
El proyecto para el Edificio nuevo de la calle Corrientes consiste en:
a) el ensanche de las veredas sur y norte, desde Alem hasta Junín, en un ancho equivalente a un carril vehicular; quedarán dos carriles para el transporte colectivo y tres para automóviles;
b) la instalación del nuevo mobiliario urbano sobre las dos bandas de ensanche de las veredas, dejando cuatro metros liberados para la circulación de los pasantes.

El ordenamiento del espacio público se basa en cuatro variables:
a) el trazado y tejido existentes, sobre los que se produce el ensanche y que se pondrá en valor;
b) los programas y usos existentes, cuya renovación es todavía lenta pero creciente;
c) los nuevos programas;
d) los nuevos equipamientos, parte esencial del programa.

En la propuesta para las intersecciones se incluye:
a) el Parque Urbano Lineal sobre la calle Uruguay, con el Museo de la calle Corrientes y la Playa de Estacionamiento Subterráneo;
b) el Paseo de Diagonal Norte, entre Cerrito y Libertad.

Como comenta el arquitecto Luis J. Grossman "Hace mucho tiempo que venimos bregando por la conjugación de dos verbos para ennoblecer la vida en Buenos Aires: lugarizar y peatonalizar. Aportar espacios gratificantes, atractivos y con clara identidad y facilitar la presencia peatonal en un tiempo en que los automóviles conquistaron un protagonismo que somete a los ciudadanos a un papel subalterno".


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