Ecos de Expovivienda 2000 Arq. Luis J. Grossman Mayo del 2000 En la versión de este año la muestra bienal Expovivienda organizada por la Asociación de Empresarios de la Vivienda y Desarrollos Inmobiliarios (AEV) expuso, a través del Foro de la Vivienda, una serie de iniciativas y conclusiones. Asistieron al foro prestigiosos expertos del país y del exterior, quienes aportaron experiencias y formularon propuestas. En la última sesión, el ingeniero Luciano Gronda, presidente de la AEV, expuso un programa de reactivación de la producción de viviendas que lleva como título Plan ViBa, utilizando las sílabas de la expresión viviendas básicas Dijo Gronda que la "estrategia a propiciar es similar a la que utilizó con gran suceso la industria automotriz: producir viviendas tipificadas, recurrir al ahorro previo, recibir el usado, reducir precios y tasa de interés de las facilidades". Dado que el estado no parece estar en condiciones de ofrecer asistencia financiera, se entiende en el plan que corresponda a la actividad privada intentar mecanismos para poner en marcha la reactivación de un campo que sufre una dilatada recesión. El Plan ViBa La propuesta consiste en dotar de recursos privados a un fondo fiduciario que subsidie el precio de las viviendas. Este fondo atenderá el subsidio de la compra de viviendas nuevas, con superficies y valores de venta dentro de los topes establecidos, y asentadas en los distritos de renovación urbana que los respectivos municipios determinen. Las viviendas que cumplan estas condiciones recibirán la denominación de "viviendas básicas". Los municipios interesados en que se construyan viviendas en sus jurisdicciones proponen tierras urbanizadas, y recibirán como contraprestación un porcentaje de las unidades construidas. Eso les permitirá resolver la demanda de nuevas viviendas y, a la vez, relocalizar población asentada en ranchos villas o inmuebles con intrusos en las unidades entregadas como parte de pago. Los privados interesados en capitalizar el fondo deberán ser los actores de la oferta de vivienda (productores de insumos, constructores, profesionales, etc.) que lo harán en proporción a la participación que logren en ese incremento del mercado. La devolución de esos aportes se operará en base a recursos públicos futuros, provenientes del Fonavi correspondiente a las jurisdicciones provinciales de las obras respectivas, u otras partidas presupuestarias. Se exigirá la intervención de una entidad financiera, pública o privada, para verificar la cantidad de las viviendas y la capacidad de pago de los beneficiarios (para que las hipotecas sean titulizables) y el cumplimiento de los topes y distritos dispuestos por las normas de aplicación. La Factibilidad El ingeniero Gronda presenta un ejemplo para demostrar la factibilidad de estas viviendas básicas: Una unidad de dos dormitorios en el Gran Buenos Aires se ofrecerá en $20.000.-, monto a pagar de la siguiente forma:
Como se ve, se abona un valor menor a un alquiler. Cabe destacar que una reactivación del orden de 50.000 viviendas básicas anuales, posible desde el punto de vista de la demanda existente, de la capacidad ociosa de la industria y la mano de obra generará una recaudación adicional cercana a los 260 millones de pesos y 150.000 puestos de trabajo. El monto de subsidio requerido será de 200 millones de pesos anuales que es inferior a la nueva recaudación, por lo que una vez puesto en marcha el mecanismo de producción y venta, y dado que la demanda insatisfecha seguirá unos 15 a 20 años, se puede suponer la continuidad del plan ViBa aún sin nuevos aportes privados. En efecto, será suficiente con utilizar los fondos recaudados el año anterior para financiar las viviendas en el año siguiente. |
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