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Bienal
Iberoamericana
publicación
de El País Digital - 10/10/98La ciudad
y el territorio centran los debates...
La ciudad y la ordenación
del territorio centraron ayer los encuentros de la
primera bienal iberoamericana de arquitectura e
ingeniería civil, que se celebra hasta el sábado en
Madrid y Alcalá de Henares. En las dos secciones se
plantearon los modelos de las ciudades latinoamericanas,
con el ejemplo concreto de São Paulo, y el desarrollo
territorial en los programas de la Unión Europea, sobre
todo la Agenda 2000, donde aparecen como gran objetivo
las intervenciones en las ciudades, el desarrollo
tecnológico y sistemas de empleo.
En la sección de arquitectura, los diálogos y
encuentros se vincularon a los modelos y proyectos
urbanos. La ciudad y el territorio, junto a la
tecnología y la crítica, son los cuatro temas que
definen las intervenciones, según la propuesta de Josep
Maria Montaner, tras realizar un amplio sondeo entre los
profesionales. La bienal no incluye otros aspectos como
el patrimonio o la vivienda social, por ser más
frecuentes en otros foros.
Con la ausencia, por enfermedad, del arquitecto
colombiano Rogelio Salmona, la mesa sobre tecnología y
proyecto se completó con Pedro Casariego,moderador, y el
peruano Augusto Ortiz de Zevallos, el mexicano Ricardo
Legorreta y el español César Portela. Portela animó a
los arquitectos a "dejar las modas" y caminar
por los caminos de la auténtica vanguardia como
respuesta a los problemas sociales. Sobre la ciudad,
destacó el empobrecimiento de los lugares públicos, que
contrasta con la riqueza de los núcleos antiguos.
Modernidad y memoria
La búsqueda de una "modernidad con
memoria" fue la propuesta de Ortiz de Zevallos a
través de un recorrido por la identidad de la
arquitectura iberoamericana, con ejemplos de
construcciones regionales y tradicionales. Ricardo
Legorreta fue crítico con la tecnología y la teoría de
la globalización, "quizá un sistema de invasión
de trabajo de arquitectos de países ricos".
Señaló como peligroso el "construir a la
moda", y puso los ejemplos de Richard Rogers y
Norman Foster como autores que utilizan la alta
tecnología y al mismo tiempo han comprendido las
necesidades de los países menos desarrollados.
En la sección de ingeniería, Fernando Esteban, del
Ministerio de Medio Ambiente, situó las estrategias de
ordenación del territorio para dar paso a otras
ponencias sobre el cierre de la carretera entre Colombia
y Panamá, los saneamientos, los ríos y los grandes
aeropuertos.
El
arte y la estética de los ingenieros...
Juan
José Arenas afirma que "la emoción ha estado
prohibida desde siempre"
Un puente crea paisaje. La intervención de Juan José
Arenas en la primera bienal de arquitectura e ingeniería
civil, que se clausura hoy en Alcalá de Henares,
introdujo por primera vez en las sesiones palabras como
cultura, arte, formas, estética. "En ingeniería,
la emoción ha estado prohibida siempre", dijo el
autor del puente de La Regenta, en Asturias, que, con
Marcos J. Pantaleón, recibirá hoy el premio de la
bienal por el nudo de enlace de la M-40 con la nacional
Madrid-Burgos. A los debates no fueron invitados los
puentes blancos de Santiago Calatrava.
La sección de ingeniería de la bienal, con menor
asistencia de la prevista desde las primeras sesiones del
martes, tuvo escasos momentos para la cultura. La
intención era presentar el estado actual de la
ingeniería en Iberoamérica, Portugal y España, en unos
apartados con temas sobre macroingeniería (estrecho de
Gibraltar, pasos interoceánicos), ordenación del
territorio y medio ambiente (carretera entre Colombia y
Panamá), aeropuertos, nuevas tecnologías, cimentaciones
y obras subterráneas (puerto de Bilbao, puente de
Oporto, metro de Madrid).
Juan José Arenas rompió el esquema con una conferencia
que tituló Ingeniería civil y cultura, un compromiso
ineludible, en la que llegó a proponer otro tipo de
profesional donde los valores culturales y la formación
humanista fueran comunes a las dos disciplinas.
"El hormigón tiene forma, color, textura y hay que
pasarle la mano. La ingeniería estructural se debe unir
al diseño de las cosas bien hechas, no por capricho. La
estética debe preocupar tanto como los tensores".
A la belleza se refirió, tras mencionar una situación
de "ruptura y de mutua ignorancia",
que se inicia en el siglo XVIII, con ejemplos de
"obras hermosas" de siglos anteriores, con
ejemplos de puentes de piedra y hierro en Inglaterra,
Francia, Estados Unidos y España, donde destaca la
preocupación por la calidad artística de lo construido.
"En todos ellos hay un mensaje de respeto al bien
hacer, a la obra bien trabajada". Puso a Suiza
como ejemplo de pasión por las obras públicas y de
compromiso con la cultura.
Como "tarea de sentimiento" definió
Arenas los trazados sobre el terreno y la ocupación del
espacio. "Hay que estrujar el proyecto, que todo
encaje". Su nudo de la M-40 en Madrid recibirá
hoy, en Alcalá de Henares, el premio de la bienal, junto
a un puente sobre el Duero en Portugal y el control de
inundaciones en Argentina. También se premiarán la
trayectoria de Jiménez Salas y Dieste, y de los
arquitectos Sáenz de Oíza, Da Rocha y Távora. En esta
sección la bienal premia un hospital en Brasil, el museo
Xul Solar de Argentina, la reconversión de un convento
portugués y el Museo de Zamora.
F. SAMANIEGO, Madrid
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