informacion y noticias arqa.com


Apuntes sobre la VII Bienal Internacional de Arquitectura
Escribe Jorge Glusberg

Vivimos en la "aldea global" de McLuhan. Pero nada reemplaza ni reemplazará el contacto directo entre los seres humanos que la habitan. Más bien, los satélites y aviones a los cuales debemos en gran medida esa "globalidad", estimulan y permiten acrecentar la comunicación humana sin intermediarios.
La Bienal de Buenos Aires es –desde 1985- uno de esos foros de comunicación, destinado a facilitar los encuentros y los intercambios entre arquitectos de todas las latitudes. Así, parte de la "aldea global" se localiza en Buenos Aires durante una semana.

Al cabo de ella, sabemos más acerca de la arquitectura en el resto del mundo, y el resto del mundo sabe más acerca de nuestra arquitectura. Porque sabemos más sobre quienes la diseñan y realizan y por boca de ellos y sus obras.
En suma: sabemos más acerca de cómo es la humanidad, cómo vive, cómo sueña, qué anhela, qué busca.

El hombre ideó la arquitectura para completarse, para terminar de construirse.

El socrático "conócete a ti mismo" debe ser extendido a la arquitectura donde habita ese "sí mismo", porque ella es su representación en términos de inmediatez y naturalidad.
Un edificio, una ciudad, son la materialización inicial del reconocimiento del otro. Por consiguiente, la arquitectura es también el factor primero de la empatía, o sea, del fundamento de toda posibilidad de comunicación entre los seres humanos. La Bienal de Buenos Aires no es sino la exteriorización de todas estas certezas y virtualidad de la arquitectura. Encuentro e intercambio de arquitectos y de obras, encuentro e intercambio de miles de individuos representados por esos arquitectos y esas obras, ejercicio vasto y plural del principio de alteridad –el reconocimiento del "otro"-, recinto de desarrollo de la empatía a escala del mundo.
Como las anteriores, esta VII Bienal a desarrollarse durante noviembre de este año, quiere construir una ciudad dentro de Buenos Aires, con sus edificios, sus calles y sus plazas, diseñada por arquitectos extranjeros y argentinos a través de sus conferencias, exhibición de sus obras, debate de ideas, cruce de teorías, tal como sucediera hace pocos meses atrás durante el desarrollo de la Pre Bienal.
Los encuentros y los intercambios que les dieron cimientos y techos, muros y ventanas, puertas y pisos, veredas y calzadas, espacios de verdor y de descanso, siguen en pie, como fruto perdurable y valioso, como un sólido aporte al desenvolvimiento humano y a la consecución de un mundo mejor.

 

Inicio   arqa@arqa.com