Bienal Internacional de Arquitectura BA/98 Temas para el 2000 No son pocos los que últimamente hablan de la arquitectura como una profesión en crisis. En la era de los capitales a gran escala, la disciplina reduce a veces su rol al de una herramienta más del marketing y el proyecto resulta sumamente condicionado por las directivas de quienes generan cada emprendimiento inmobiliario. Entre otras cosas, la Bienal de Buenos Aires ha demostrado una vez más que la arquitectura posee una importancia mucho mayor que la que le es adjudicada en esta época de confusión y búsqueda de nuevos paradigmas. En efecto, si hubo temas que fueron una constante durante las jornadas, éstos fueron el importante papel de la disciplina como generadora de soluciones a profundos problemas de las sociedades y el destino inevitable de cada proyecto: el cliente, más allá de todo discurso entre intelectuales adeptos a distintas corrientes de pensamiento. La conservación de las condiciones de habitabilidad del planeta y el impacto que sobre él ejercen edificios y conglomerados urbanos es también otro de los temas que merecen ser estudiados por la matrícula. Varios colegas se han especializado en este tema, demostrando que el radio de acción de los arquitectos en tanto técnicos, humanistas y creadores de arte- es tan vasto que difícilmente la disciplina deje de ser considerada en su vital importancia. La diversidad será quizás el signo de las arquitecturas del próximo milenio. Luego del escepticismo, la búsqueda no estará orientada a lograr una corriente hegemónica que, como el Movimiento Moderno, sea aceptada en todo el mundo. Por el contrario, el concepto democrático de la variedad y el respeto a la identidad y las raíces culturales de cada región será la base sobre la que podrá ser construido un mundo global, pero más justo. Y en ello, los arquitectos tenemos mucho por hacer. El desafío está abierto... Marcelo Rizzo, Arq. |
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